El carbón y el gas generan casi la mitad de la electricidad en España durante junio

extFuente: www.elperiodicodelaenergia.com
Encender el aire acondicionado expulsa más gases de efecto invernadero a la atmósfera. Así de fácil resulta decirlo, pero es la verdad del mercado eléctrico español. Cuanta mayor demanda eléctrica con el calor, más espacio para la generación térmica y por tanto mayor emisión de gases de efecto invernadero a la atmósfera.

Y en este mes de junio es lo que ha sucedido. Los más de 10 días con ola de calor con temperaturas por encima de los 40 grados en buena parte de la Península han disparado la demanda eléctrica un 7% respecto al mismo mes del año anterior.

Eso ha hecho que los combustibles fósiles se quemen a destajo y se genere mucha más electricidad de lo normal por estas fechas. La escasez de agua y de viento, más una producción corta de energía solar, hacen que el hueco térmico sea aún mayor, y si a ello le sumamos encima parones nucleares, pues peor que peor.

Es por ello que el carbón se ha convertido en la tecnología eléctrica que más ha generado en este mes de junio. Más de un 20% de la demanda se ha cubierto con carbón. Le sigue la nuclear. A pesar de haber estado paradas varios días un par de centrales, la energía atómica ha conseguido generar un 19%.

Desués, normalmente suele venir la eólica, pero en este mes de junio, no, a pesar de los últimos días ventosos del mes. Los ciclos combinados han llegado a generar más electricidad que los molinos, algo que no sucedía desde el pasado mes de enero. 3.204 GWh frente a 3.252 GWh de enero.

Al menos, el gas natural no está tan caro ahora como en enero, pero emite los mismos gases nocivos. Si sumamos el carbón, los ciclos y la cogeneración, se ha producido casi la mitad de la demanda con combustibles fósiles, algo que no sucedía desde el mes de diciembre de 2016.

Por poner una comparación, en un país como España y en pleno mes de junio, los ciclos combinados han generado casi el doble que toda la solar, fotovoltaica y termosolar, juntas. Si se hablase de un país del norte de Europa se podría entender, pero en el caso de España llama la atención la escasa que no se aproveche la energía solar cuando más luz natural hay.

De esta manera, con la sequía, la nuclear que está más ‘despistada’ que nunca con parones cada dos por tres, y la eólica a niveles bastante más bajos de lo normal, el hueco térmico campa a sus anchas y las emisiones de gases se elevan como la espuma. 2017 va en camino de romper los récords de emisiones por parte del sector eléctrico. Menos mal que firmamos el Acuerdo de París.