Garantías de origen renovable: el ‘timo de la estampita’ en el sector eléctrico

descargaFuente: www.elperiodicodelaenergia.com

Es probable que en los últimos días usted haya leído, oído o incluso comentado con alguien que un ayuntamiento va consumir energía 100% renovable. Madrid, Barcelona, muchas ciudades ya dicen eso. ¿Pero es verdad? ¿Se puede ofrecer energía 100% renovable?

En España, para que una comercializadora pueda ofrecer eso tiene que hacerse con unos certificados que se llaman garantías de origen renovable. También las hay para biomasa y cogeneración.

Se trata de un papelito, que expide la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), y que regala a aquellos productores de energía renovable que lo piden. Es gratis. Cada productor tiene seis meses para obtener estas garantías.

Pero la CNMC pone una limitación. Que no se lucre con ello. Si lo hace, esa planta que produce energía eólica o fotovoltaica perdería las primas que están recibiendo. Muchos de estos productores las regalan, pero hay otros que las venden.

Según datos de la CNMC de 2015 (el informe de 2016 está a punto de salir), las garantías expedidas mediante el Sistema de Garantías de Origen representan el 26,8% de la producción nacional del 2015 y el 60,3% respecto de la producción nacional procedente de fuentes de energía renovables y de cogeneración.

En total, 72.575 GWh, de las que procedente de renovables son más de 70.000 GWh. De ellas, procedentes de eólica superan los 40.000 GWh y la gran hidráulica cerca de 20.000.

De toda esta energía, el 90% acaba en las comercializadoras. Según el informe de la CNMC, Iberdrola es la compañía que posee más GWh con garantía de origen renovable con 21.599 GWh. Le siguen ya bastante lejos AXPO, Energya VM, Acciona, EDP y Endesa.

Casi todas las comercializadoras tienen garantías de origen. Aunque sea un GWh. Pero el listado de compañías que cubren todo el consumo de sus clientes con estas garantías es muy pequeño. Las principales son Axpo, Acciona, Energy VM, Gesternova, Holaluz, GNera, Som Energia y otras más pequeñas.

¿Mercado?

En España, como tal no existe un mercado verde donde se compra la energía procedente de renovables. Todo va al pool. Las renovables, con la nuclear, el carbón, los ciclos combinados y la cogeneración.

Físicamente es imposible separar una de otra. Y físicamente no se puede decir que la energía que vende una compañía es 100% renovable. Pero para poder hacerlo se inventaron las garantías de origen. Un timo como el de la estampita que tan bien reprodujeron Toni Leblanc y Ozores en la película Los tramposos.

Como no puedo ofrecer esa energía, me la invento. Te doy un certificado en el que pone que la energía es 100% renovable y uno se lo cree. Y encima vacila de ello. Es decir, que lo promulga a los cuatro vientos y dice que consume energía 100% verde cuando realmente es imposible. Si no que se lo digan a los ayuntamientos o a muchas empresas que se ponen esa etiqueta.

Otra cosa es cuando una empresa compra toda la energía que produce una planta renovable, a través de un PPA a 20 años, que está cercana a una planta industrial, por ejemplo. Pero en el caso de España, comprando la energía en el mercado pool no se puede afirmar eso.

Pero ojo, que no es una cosa que esté solo en España. Eso se ha instalado por media Europa. Lo que sucede que en España hemos ido más allá y la CNMC ha creado un sistema de garantías de origen único en el mundo.

Mientras en Europa por ejemplo están dispuestos a pagar por ellas, en España en principio está prohibido lucrarse con ellas. Aunque a día de hoy se venden buena parte de ellas.

Según agentes de mercado, los certificados se están vendiendo en España a 10 céntimos de euro por MWh. En Europa te pagan tres veces más. Es decir, 30 céntimos de euros por MWh.

Ese es el precio que marcan los productores si quieres hacerte con estas garantías. Cada año la CNMC expide las garantías, los productores las adquieren y luego las ponen en el mercado. Pero no todas. Algunos grandes productores, que también comercializan la electricidad, cogen sus garantías, se apuntan su consumo y el resto que les sobra no las venden a otras comercializadoras para que no puedan decir aquello de que son 100% verdes. Te quitas a parte de la competencia.

Aun así, si una comercializadora quiere hacerse con ellas puede tranquilamente. Sobran a día de hoy, pero cada vez son más las compañías que adquieren esto. ¿Por qué? Porque es una herramienta de marketing. Lo verde vende. Uno como cliente prefiere decir que consume energía 100% renovable a no poder decirlo, aunque luego realmente esté consumiendo carbón o nuclear.

En definitiva, es un sistema fraudulento que no hace otra cosa que engañar al cliente, que está permitido, pero que a la larga sirve de poco. Para eso habrá que esperar a que España tenga un mix eléctrico 100% renovable. Algo que a día de hoy está muy lejos.